La adolescencia crea una serie de demandas específicas sobre el individuo. A éste se le pide la adaptación a sí mismo y al medio, autoconfianza y seguridad, capacidad para resolver problemas y responsabilidad, moralidad y valores adaptados a su medio, cultura, religión y ética, posición social y sexualidad con identificación sexual y un papel sexual adecuado.
Estas demandas conviven con las grandes contradicciones del mundo adolescente, ya que se alternan comportamientos contrapuestos: lucidez-ingenuidad, necesidad de libertad-autoridad, deseo de hacerse adulto-perdurar en la infancia, pureza del lenguaje-grosería, deseo de hablar-mutismo, egocentrismo-generosidad extrema, limpieza extrema-dejadez absoluta y vida independiente-ventajas de vivir en el hogar paterno, entre otros.
Estas demandas conviven con las grandes contradicciones del mundo adolescente, ya que se alternan comportamientos contrapuestos: lucidez-ingenuidad, necesidad de libertad-autoridad, deseo de hacerse adulto-perdurar en la infancia, pureza del lenguaje-grosería, deseo de hablar-mutismo, egocentrismo-generosidad extrema, limpieza extrema-dejadez absoluta y vida independiente-ventajas de vivir en el hogar paterno, entre otros.
Características de la adolescencia
Además de estas demandas personales y sociales y de estas contradicciones, la adolescencia se caracteriza por el deseo inevitable de emancipación y autonomía, por una actitud crítica frente a los valores establecidos, por una identificación con el “grupo”, una ausencia de proyección de futuro y una atracción por el riesgo.
Esta “inevitable atracción por el riesgo” crea en muchas ocasiones una verdadera conducta social de riesgo, que es el origen de comportamientos peligrosos para la salud: sexo casual, enfermedades de transmisión sexual, embarazo no deseado, alcohol, drogas…
Los problemas de la salud sexual y reproductiva de este grupo están relacionados con todas estas características de los adolescentes, y es imposible abordarlos y prevenirlos si no se tienen en cuenta todas estas circunstancias.
Esta “inevitable atracción por el riesgo” crea en muchas ocasiones una verdadera conducta social de riesgo, que es el origen de comportamientos peligrosos para la salud: sexo casual, enfermedades de transmisión sexual, embarazo no deseado, alcohol, drogas…
Los problemas de la salud sexual y reproductiva de este grupo están relacionados con todas estas características de los adolescentes, y es imposible abordarlos y prevenirlos si no se tienen en cuenta todas estas circunstancias.
Riesgos relacionados con la sexualidad
Lo primero que debemos tener en cuenta es que en esta etapa de la vida los riesgos vinculados directamente con la sexualidad son consecuencia, más o menos previsibles, de la exploración de “nuevos mundos por principiantes inexpertos”.
Consecuencias de esta inexperiencia en materia de sexualidad, así como de los cambios en la conducta sexual de nuestros adolescentes, es la existencia de dos riesgos potenciales que, aunque muy diferentes en su causa como en sus consecuencias, están muy relacionados entre sí: el embarazo no deseado y las enfermedades de transmisión sexual, incluyendo el sida.
Consecuencias de esta inexperiencia en materia de sexualidad, así como de los cambios en la conducta sexual de nuestros adolescentes, es la existencia de dos riesgos potenciales que, aunque muy diferentes en su causa como en sus consecuencias, están muy relacionados entre sí: el embarazo no deseado y las enfermedades de transmisión sexual, incluyendo el sida.
C o n c l u s i o n e s
No podemos darle la espalda a la realidad y tenemos que aceptar :
- Que el problema existe.
- Que la situación esta peor cada día.
- La tendencia nos indica que si no actuamos rápido, el problema lógicamente ira en aumento, mas aun si tenemos en cuenta que aparte del riesgo del embarazo también esta el riesgo de la enfermedades de trasmisión sexual, principalmente el SIDA.
- Los embarazos aumentan y las edades de las embarazadas disminuyen.
- Los padres de familia, los maestros y otros sectores están actuando pero es evidente que esta faltando algo porque no se están obteniendo los resultados necesarios.
Creo que todos los sectores involucrados en esta problemática, es decir los maestros, los padres de familia la sociedad en si, debería de trabajar en conjunto, compartiendo recursos, conocimientos y sobre todo la experiencia con el objetivo de fomentar una verdadera educación sexual.